Cómo se llena una sala
Lo que se decide cada noche no está en ningún manual. Depende de cosas que el equipo sabe de memoria y que una herramienta no puede adivinar.
- Grupos de dos que se alargan y mesas de seis que se sientan a las diez.
- Duraciones de mesa muy distintas según el día y el tipo de cliente.
- Solapamientos que se montan a ojo, con la puerta llena.
- Comensales de última hora que se colocan según quién esté libre en ese momento.
Qué sí puede ordenarse
Las tareas que se repiten cada servicio y que hoy se resuelven con memoria y buena voluntad.
- Preparar la previsión del turno con el histórico de la sala.
- Recordar qué mesas están libres y qué grupos quedan por confirmar.
- Avisar cuando un turno se queda corto o se queda una franja vacía.
- Guardar la información del servicio para poder revisarla después.
Qué sigue decidiendo el equipo
Las excepciones. Un cliente habitual, una celebración, una mesa que se cede a otro comensal: eso se resuelve con criterio humano. Definimos qué casos puede gestionar la herramienta y cuáles pasan a una persona sin dudarlo.
Qué hace falta para empezar
- Cómo montáis los turnos hoy y qué reglas los gobiernan.
- Qué mesa no se puede tocar y cuál se mueve sin problema.
- Qué información queréis ver cada día para saber cómo ha ido el servicio.